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Guachimontones, Teuchitlán, Jalisco, México. (Fotos y Video)

julio 14th, 2009 — 5:05am

Un viaje corto pero mágico y muy enriquecedor del que no te puedes arrepentir. A hora y media de Guadalajara, Jalisco, México: Los Guachimontones. La entrada a la Zona Arqueológica es gratuita, solo tienes que registrarte en una libreta. Tu visita puede ser guiada por algunas de las personas que voluntariamente te explican un poco sobre la historia de los Guachimontones, y lo que ahí se encuentra. Al final de su charla solo tienes que darles una aportación voluntaria para invertirlo de nuevo en el mantenimiento del hermoso lugar.

Una de las imágenes mas representativas de México en la artesanía de barro es la de un viejito con un zarape colorido sentado con la cabeza hacia abajo, dormido. Increible haberme encontrado con esa imagen en vivo en el pueblo de Teuchitlán cuando ya el viaje se había terminado y estábamos buscando algo para comer:

  • UN VIDEO CORTO DE 2:09 minutos SOBRE LOS GUACHIMONTONES

Guachimontones es el nombre de un centro ceremonial y antiguo asentamiento indígena prehispánico ubicado en el municipio de Teuchitlán, Jalisco. Este asentamiento fue bautizado así por el nombre del lugar donde se descubrió el primer asentamiento, aunque posteriormente se han descubierto otros asentamientos humanos del mismo estilo.

Este centro ceremonial incluye varias construcciones con un estilo arquitectónico peculiar, entre ellas varios túmulos cónicos escalonados o pirámides rodeadas de patios circulares, un juego de pelota, un anfiteatro y algunas terrazas y edificios.

El poblado de Teuchitlán fue fundado por integrantes de las tribus nahuatlacas que colonizaron el centro de México en el post-clásico, sin embargo se sabe que las construcciones vecinas a Teuchitlán son anteriores a tal colonización. La cultura creadora de las construcciones en Guachimontones recibe el nombre de Tradición Teuchitlán, y tuvo su período de apogeo entre los años 200 y 400 d. C. , desapareciendo hacia el año 900 d. C., posiblemente antes del arribo de los colonizadores náhuatl.

El estilo arquitectónico particular de este asentamiento recibe el nombre de Guachimontón, y se asigna a los túmulos y estructuras hechos de niveles circulares escalonados. Se cree que tales estructuras, en el caso particular del asentamiento en Teuchitlán, eran utilizadas para ceremonias en honor al dios del viento Ehécatl, y que incluían un análogo del juego del volador, donde un sacerdote subía a un poste elevado para rendir honores a la divinidad. Poste que se colocaba en la cima de los túmulos.

Se desconoce quien bautizó a este sitio como “Los Guachimontones”. Se cree que Guaje proviene de la palabra náhuatl “Huaxe” que combinándola con la palabra “montón” que es de origen castellano, se podría traducir entonces como “montón de guajes”, ya que en la zona abundan los árboles de dicha especie (Leucaena leucocephala).

Este sitio fue descubierto en 1970, aunque la exploración arqueológica formal y reconstrucción comenzó solamente en 1999. Exploración y reconstrucción que todavía está en curso. El recinto ha tenido maltratos a lo largo de los años, piedras de las ruinas se han usado para empedrar calles y levantar casas en el pueblo.

Patrimonio Mundial de la Humanidad de la UNESCO

El 12 de Julio de 2006, la zona que incluye Teuchitlán, 34 mil 658 hectáreas entre el pie del Volcán Tequila y el profundo cañón del Río Grande, y su complejo Arqueológico Los Guachimontones, ha entrado a formar parte de la Lista del Patrimonio Mundial junto a otros parajes del mundo por decisión del Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco, en su sede en Vilna (Lituania) en la reunión anual de 2006.

LUGAR DE GUAJES

Los Guachimontones se encuentran dentro de la gobernación de Teuchitlán, Jalisco. El complejo sistema de organización social fue muy parecido a otras culturas vecinas, con un centro ritual y otros lugares de vivienda. La Cultura Teuchitlán (habitantes de los Guachimontones) se especializaron en la utilización de la Obsidiana en sus artesanías y esculturas, sin descartar otros materiales igualmente importantes, como cobre, oro, plata, malaquita, las pinturas pseudo-cloisonné, entre otras. También estuvo muy vinculada con la agricultura, puesto que su propio sistema de riego de plantas traspasó a su época.

Esta región consiste en estructuras en forma de círculos concéntricos, utilizados para adorar a sus dioses, principalmente a Ehécatl (Dios del Viento). En una vista aérea, se puede apreciar la forma de círculo perfecto de su edificio ceremonial y de sus asentamientos rodeados, en donde se sentaban las familias a ver, y a bailar, para sus dioses elementales (viento, agua, fuego, tierra).

En el centro de la estructura circular principal (sus pisos son un calendario exacto de 52 años) existe un largo orificio; allí se ponía un poste, del cual los sacerdotes se sujetaban y se mecían de un lado a otro simulando el vuelo de un ave. tal tradición era una ofrenda al dios Ehécatl.

La Cultura Teuchitlán, como varias culturas mesoamericanas, tenían su propio juego de pelota. En este, la bola de hule no pasaba por ningún aro, sino que tenia que ser golpeada con la cadera hasta llegar al extremo contrario de la cancha; cuando la pelota quedase inmovilizada en una de las canchas, el equipo contrario recibía puntos. Lo interesante de este juego es la suma y resta de números, si un equipo quedaba con la pelota en su parte, eran puntos más para los contrarios y puntos menos para los que quedaron. Al revés de la idea general, el Juego de pelota era usado para fines políticos (división territorial, cuestiones de herencia, entre otros) o religiosos, donde el vencedor ganaba la “inmortalidad de los dioses” en el Cielo, siendo decapitado en el área de juego.

Teuchitlán (significa “lugar dedicado a la divinidad”) era dedicado a la alabanza de los dioses. Los de Cultura Teuchitlán siempre hacían sacrificios y ofrendas antes de levantar algún edificio.

Tales ofrendas consistían en grandes fogones sobre la banqueta o maíz quemado debajo de los muros exteriores de la plataforma. Se han dado casos en los que se encontraron platos de cerámica colocados dentro o debajo de los muros.

Hoy, 1500 años después del abandono del área por sus habitantes, Guachimontones está siendo reestructurado y redescubierto. Muchas de las áreas ahora arqueológicas, se encontraban en condiciones precarias por la agricultura de los dueños de estas tierras. Hoy, es patrimonio de la humanidad, lo cual no indica que está terminado el trabajo, sino que simplemente está comenzando a renacer.

Patio

Los trabajos de investigación que se hicieron en él son muy interesantes, ya que se excavaron cuatro calas atravesando el patio con el fin de estudiar la técnica de construcción y la historia de este elemento. Las calas se hicieron en distintos sectores del círculo para conocer la técnica de construcción en distintos puntos de grosor.

Estaserie de investigaciones ralizadas en el Recinto fueron dirigidas por el Doctor Phil C. Weigand y el maestro Efraín Cárdenas; el trabajo de laboratorio estuvo a cargo de la maestra Acelia García Anguiano y Eugenia Fernández del INAH visitó el lugar en varias ocasiones para guiar el trabajo de conservación, consolidación y, de ser posibles, restauración.

Museo de los Guachimontones

La comunidad de Teuchitlán, Jalisco, donó cerca de 150 piezas prehispánicas de la zona para crear su propio Museo Municipal “Los Guachimontones”, inaugurado el 31 de Diciembre de 2000, por las distintas autoridades estatales y municipales.

Figurillas humanas, animales, herramientas de piedra y absidiana, asi como vacijas, integran la colección, en donde también se incluyen maquetas representativas a las tumbas de tiro, a una ceremonia del Dios Ehecatl y fotografías del conjunto arqueológico “Los Guachimontones”, ubicado en los límites de la cabecera de Teuchitlán, a 60 kilómetros de Guadalajara.

El Museo Municipal “Los Guachimontones” está en la Casa de la Cultura de Teuchitlán, Jalisco, en la calle 16 de Septiembre No. 10. El horario de visitas es de Martes a Domingo de 10:00 a 18:00 hrs. Se puede llegar por la carretera Guadalajara-Ameca, desviación Tala-Teuchitlán.

El complejo de Guachimontón en Teuchitlán.

En lo alto de una loma, los recintos circulares del complejo Guachimontón en Teuchitlán dominan la vista hacia el oeste sobre una amplia y alta cuenca. Toneladas de tierra y de roca se movieron para dar forma a un anfiteatro natural y crear niveles terraceados. Se hicieron con tierra y arena apisonadas. Se utilizaron piedras, adobe y cal para los edificios principales.

En el centro del recinto más grande se levanta una pirámide con varias capas y cuatro escalinatas en los puntos intercardinales. El pequeño templo en la parte superior probablemente estuvo dedicado al culto de un antepasado fundador sepultado debajo. Alrededor del piso circular una banqueta sostiene varias plataformas, cada una con una estructura enramada parecida a una casa; que probablemente estuvieron dedicadas a los ancestros o a linajes dominantes. Hacia la derecha, un manantial sagrado daba agua a los jardines rituales o se usaba para fines parecidos.

Una de las canchas de juego de pelota está entre los dos círculos más grandes de este sitio. Un tercer círculo más pequeño, se entrelaza con el segundo. Las pirámides pequeñas tenía n en la cima postes para las actuaciones de los voladores, como se representa en varios modelos de barro cocido. Conjuntos menores de edificios se pueden ver a la izquierda y derecha, hacia las orillas de la loma. Las zonas de cultivo se agrupan alrededor de la distante orilla del lago, mientras que los pantanos s ocupan el resto de la cuenca.

Los conjuntos circulares sugieren un acceso restringido y de uso exclusivos para las familias de los gobernantes. Los recintos circulares del occidente son únicos, pero su geometría sigue principios cosmológicos ampliamente comprendidos. Estos principios, compartidos por todos los pueblos mesoamericanos, son los siguientes: orientación cardinal e ínter cardinal; eje vertical que conecta el cielo, la tierra y el inframundo; bordo circundante que corresponde al horizonte; postes como de reloj de sol o estructuras altas que funcionan como marcadores de las posiciones del sol en el solsticio y el equinoccio.

En el microcosmos arquitectónico circular, los gobernantes teocráticos de Teuchitlán observaron un programa de festivales rituales cíclicos, invocando a los espíritus ancestrales como intermediarios con las fuerzas naturales deidificadas, de las que dependían la cosecha y la vida. La economía, la historia y la religión estaban entremezcladas en esta percepción y uso del paisaje.

Para llegar a LOS GUACHIMONTONES

Llegar a Teuchitlán es muy sencillo, apenas dos kilómetros de haber tomado la carretera libre Guadalajara-Tequila, desvíese hacia su izquierda rumbo a Ameca, son 14 kilómetros para llegar a Tala en la primera salida, pasando este municipio dé vuelta a la derecha en el letrero que dice a Etzatlán y Ahualulco del Mercado, 12 kilómetros adelante, encontrará Teuchitlán.

NOTA: Cuando vayas por la carretera hacia Tala y encuentres un mapa IGUAL AL DE LA SIGUIENTE FOTO, también encontrarás un letrero que dice: Zona Arqueológica y una flecha que te indica que sigas derecho por la misma carretera que vas, es un error, esa señalética está mal y mucha gente se ha perdido, lo correcto es dar vuelta a la derecha en cuanto veas el mapa igual al de aquí abajo, esa es la desviación hacia Teuchitlán.

Fotografía: Robotania (Febrero y Junio de 2009)

Video: Robotania (Junio de 2009)

Texto:

WIKIPEDIA http://es.wikipedia.org/wiki/Guachimontones

El antiguo occidente de México. Arte y arqueología de un pasado desconocido. Instituto de Arte de Chicago, Secretaría de Cultura Gobierno de Jalisco, Tequila Sauza, S.A. de C.V., México, 2000, página 52.

Periódico.

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